Manuel Calderón

Viajes de Autor

EL ILUSTRE

CAMINO DEL NORTE

ASTURIAS

Julio de 2.022

Llueve en Llanes. Son las 9 de la mañana y ya he tomado 2 cafés esperando a que la lluvia amaine. Saco mi libreta y escribo, aboceto recuerdos para que no caigan en el olvido.

En Priesca, bajo un tilo centenario al lado de una iglesia prerrománica del siglo X, conocí a una chica francesa. Me contó que su viaje comenzó en Burdeos, entró en España por Irún y, recorrería la costa hasta Portugal. Caminaba con dos palos de madera con plumas en un extremo. Dormía a la intemperie.

-Para contemplar las estrellas -decía ella.

Un hombre sin camisa, con el pelo largo y encrespado, se acercaba por el camino. Empujaba un carrito de supermercado con una mochila dentro. Nos saludó y dejó el carro junto a la iglesia. Después, supe que dormía al raso y se bañaba en los ríos, que caminaba para vencer el estrés, sin plan, ni móvil. Bajo el tilo, hablamos de nuestros caminos. Al contar mi historia, el hombre se sorprendió. Había escuchado mi entrevista en la Cadena SER y se alegró de conocerme. Yo también a él, pues de un arbusto cercano, para mí desconocido, me dio a probar sus exquisitos frutos. Physalis, se llamaban. 

Salí temprano de Priesca. De camino a La Isla, me crucé con un grupo de chicos y chicas. Uno de ellos preguntó por qué iba al revés. Les dije que volvía a casa y siguieron preguntando. Antes de despedirnos, me pidieron hacerse una foto conmigo. Por si acaso, dijeron. Una chica que había estado observando en silencio se colocó a mi lado. Moviendo la cabeza a los lados, me dijo que estaba loco. Reímos.

Esa noche dormiría en San Esteban de Leces. No había ni tiendas, ni bares, así que dejé la mochila en el albergue y fui hasta Ribadesella, para comprar algo allí. Estuve paseando la ciudad y, en el paseo marítimo, 15 o 20 chicas adolescentes corrieron hasta mí pidiéndome una foto. Accedí sorprendido. “¿Como me habrán reconocido?” pensé. Les pregunté por la foto y gritaron:

-¡Estamos haciendo una gynkana y tenemos que hacernos una foto con un desconocido!

He terminado mi tercer café. En Llanes sigue lloviendo. Guardo mi libreta y, bajo la lluvia, comienzo a caminar. 

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